DANZA ENERGÉTICA ESLAVA

¿Qué es la Danza Energética Eslava?

La Danza Energética Eslava es una disciplina física, mental y espiritual que se originó en Europa Oriental hace más de 2000 años. Es una práctica energética sólo para mujeres, basada en conocimientos antiguos, pero está adoptada para la vida e ideología de la mujer moderna.  
Es una rutina muy suave y fluida. Prácticamente no tiene contraindicaciones, además gracias a sus estructuras y posturas únicas, nos ayuda a las mujeres a recuperar el magnetismo femenino que tendemos a perder por el estrés diario, por las preocupaciones y responsabilidades; mantener y recuperar salud femenina, generar un estado de tranquilidad y armonía interna permanente.

¿Cómo es?


Consiste de 27 ejercicios que se mezclan entre sí dependiendo de lo que queremos lograr o necesitamos en el momento. Lo mejor es que no se necesita muchas horas de práctica, ni experiencia para sentir los resultados. Las antiguas mujeres eslavas la practicaban como una forma de oración. Los ejercicios y símbolos (se usan tarjetas específicas) tienen un significado sagrado. Después de aprender las posturas básicas y los 27 ejercicios con un instructor, la danza puede ser practicada en casa, en cualquier  momento cuando la mujer sienta necesidad de energía, tranquilidad, ayuda y/o fé. 

 

¿Para qué sirve?
 

La Danza  Energética  Eslava puede  ser  utilizada como una herramienta  para crear tu propia  felicidad y satisfacer tus deseos  y/o como una  disciplina  física que ayuda a mantener tu  cuerpo sano y en forma. 

¿En qué me puede ayudar?

La Danza Energética Eslava funciona en 4 niveles: físico, emocional, energético y espiritual.

 
Físico: fortalecemos los músculos de caderas y piernas que son esenciales para tener una columna sana y un buen embarazo. Estiramientos de la columna corrigen la postura y sirven de prevención de hernias, escoliosis, etc. Poses específicas fortalecen los músculos íntimos y activan el sistema hormonal quitando los problemas de ciclos dolorosos, infertilidad, cambios de ánimo espontáneos, entre otros. A parte, la práctica ayuda a bajar de peso y mantener el cuerpo en forma.

Emocional: científicamente está demostrado que las restricciones musculares están causadas por emociones negativas fuertes que sufrimos en algún momento de nuestras vidas o a diario. Los ejercicios de la Danza Eslava desbloquean el cuerpo soltando las emociones comprimidas en una u otra parte del torso. Problemas emocionales, traumas y miedos desaparecen y, como consecuencia, cambia nuestra forma de reaccionar y ver las cosas, se mejoran las relaciones con nuestro entorno. La Danza ayuda a relajarse y sentir la armonía interna. Después de un tiempo de práctica, la sensación de paz y amor, de que todo va a salir bien se hace permanente.

Energético: siendo una práctica muy suave y fluida, la Danza Eslava ayuda a recuperar el magnetismo femenino que tendemos a perder por el estrés diario, preocupaciones y sobrecargo de responsabilidades; se suben los niveles de energía; se desarrolla la intuición y sensibilidad. Trabajamos únicamente con centros energéticos femeninos.

Espiritual: las danzas sagradas eran una de las formas de pedir ayuda a algo superior a nosotros, comunicarse con el Dios, Cosmo, Amor Universal, etc.
(depende de la civilización y cultura). Por esto la Danza Energética Eslava es una herramienta “mágica” para cumplir deseos, ayudar a nuestros familiares a lograr sus metas, armonizar relaciones, resolver problemas e influir en los acontecimientos en nuestras vidas.
Trabajando en los 4 niveles hacemos los cambios de una forma armoniosa y sencilla. Y lo mejor, es que para sentir los resultados no hace falta tener práctica, conocimientos previos ni mucho tiempo. Era un ritual de las antiguas mujeres eslavas que simplemente no tenían tiempo para pasar horas en meditaciones o hacer ejercicios adicionales a lo que ya hacían durante el día en el campo y la casa.

© 2017 Katya Yovich

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